“No podía dejar todo atrás. Por fin tengo algo que perder.”No es fácil contar la historia de un inmigrante y todos los obstáculos que debe superar sin dejarse llevar por la tragedia inherente a su situación, pero en la adaptación del libro de Aura Xilonen dirigida por Jonás Cuarón logran crear algo hermoso y divertido entre tanto pesimismo.Juan Daniel García Treviño interpreta a Liborio, un joven mexicano que llegó a Nueva York no solo sin saber inglés sino sin saber leer en general, y que solo aprendió tras conseguir trabajo en una librería donde su dueño le ayudó a aprender y a enamorarse de la literatura en el proceso.Aún con su apreciación por el arte, Liborio va por la vida sin saber a dónde se dirige, “con nada que perder” y por ende nada por lo que vivir, metiéndose en problemas con malandros, gente que se quiere aprovechar de él, e incluso policías que abusan de su autoridad sabiendo que no se sufrirán consecuencia alguna.Pero todo cambia cuando da con un albergue para niños latinos comandado por el personaje de Rubén Blades que lo motiva a usar su talento nato como boxeador para ganar algo de dinero y de paso convertirse en una inesperada fuente de inspiración para una comunidad que lo necesita desesperadamente.Con un estilo visual vibrante, movimientos de cámara y técnicas narrativas sorprendentemente experimentales, y una actuación principal maravillosa de uno de los actores más prometedores de México, la nueva película de Jonás Cuarón es una historia casi mitológica que retrata la resiliencia de los latinos frente a cualquier tipo de adversidad, y que nos recuerda que siempre seremos más fuertes - y más felices - si permanecemos juntos.Si tenemos algo que perder.














